Los conflictos y las peleas entre hermanos suelen ser uno de los retos más complicados a los que nos enfrentamos en las familias. Dichas peleas entre hermanos son algo de lo más habitual a partir de los dos años edad. Esto puede causar en los padres angustia y frustración al no saber cómo actuar de forma adecuada.

Sin embargo, además de ser completamente normales, también son una brillante oportunidad para que aprendan a gestionar y lidiar con los conflictos que se van a ir encontrando en su vida según vayan creciendo.

 

¿CUÁNDO INTERVENIR COMO PADRES EN LOS CONFLICTOS ENTRE HERMANOS?

 

Lo primero que nos tenemos que plantear es si es necesario que nosotros como padres intervengamos en estas peleas entre hermanos. Muchas veces, intervenimos desde el primer momento para intentar evitar que el conflicto vaya a más. Sin embargo, de esta forma estamos impidiendo que ellos resuelvan por sí mismos.

Únicamente podemos intervenir cuando haya violencia física o verbal, o cuando ellos nos lo digan. A su vez, también es positivo cuando veamos que el conflicto se les está haciendo cada vez más grande con la finalidad de poner el foco en la solución.

En el resto de las situaciones, les podemos dar la confianza de que ellos solos sepan solucionarlo de la mejor manera posible.

 

CONSEJOS PARA GESTIONAR LAS PELEAS

 

Gestionar las peleas que hay entre nuestros hijos nos puede generar muchas dudas e inseguridades. Os ofrecemos algunos tips:

  1. No ver el conflicto como algo negativo. Los conflictos forman parte de nuestro día a día, por lo que es necesario verlos como algo normal y gestionarlos con calma y tranquilidad. De esta forma, ayudaremos a nuestros hijos a resolverlos mejor.
  2. Enfocarnos en la solución y no en el problema. Tenemos que ayudar a nuestros hijos a poner el foco en la búsqueda de las posibles soluciones y centrarse únicamente en el problema existente.
  3. Evitar juzgar a nuestros hijos. Muchas veces los padres actuamos como jueces, diciendo lo que está bien y lo que está mal. Esto hace que crezca una rivalidad entre hermanos y haya más conflictos entre ellos.
  4. Ayudarles a expresar lo que están sintiendo. Es necesario enseñarles a identificar y expresar qué emociones sienten en cada momento. Esto les sirve a la hora de afrontar el conflicto, para que puedan gestionar su enfado y actuar menos impulsivamente.

 

Las peleas entre hermanos pueden resultar muy estresantes, dando lugar a que no sepamos cómo resolverlos. Si sientes que no sabes cómo gestionar estos conflictos recuerda que puedes pedir cita para una entrevista gratuita en info@lapuertaazul.net o en el 634 505 585.

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