Ante la realidad en las aulas españolas del crecimiento del bullying en pleno siglo XXI, para enfrentar esta situación la empresa startup KIO – AI, haciendo uso de la inteligencia artificial creó el robot Snow, un androide capaz de detectar situaciones de acoso escolar en las aulas y poder lograr soluciones y estrategias para su prevención.

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Cubriendo los espacios neutros

Robot Snow es la culminación de un proceso detallado, luego de la puesta en práctica del proyecto WatsomApp, una plataforma online en los centros educativos para permitir a través de los juegos, la detección de los perfiles que intervienen dentro del conflicto:

  • Acosado
  • Acosador
  • Líderes de los grupos
  • Observadores pasivos y activos
  • Mediador excelente

Una serie de juegos neutros, proporcionan información que posibilita la creación de un sociograma de relaciones, con una información relevante para crear un análisis eficiente que apoye en la creación de acciones, además, la herramienta facilitada producirá una convivencia positiva entre los estudiantes.

Este androide cuando interactúa con los niños, al conocer el nombre ya sabe si tiene que dar consuelo y si es acosador, aconsejaría detenerlo. Con un poco más de un metro y de comportamiento friendly, el robot ya llegó a algunos colegios en Asturias y se espera que llegue a 14 centros más de España. Perú es otro país que ha mostrado interés por este proyecto.

Estrategias para prevenir el bullying en el aula

Además de estas propuestas tecnológicas que podrían ayudar en gran medida a evitar el acoso escolar, también se pueden aplicar estrategias para prevenirlo dentro de las aulas de clase que están fundados en temas de género, orientación sexual, apariencia, discapacidad, raza o religión, situaciones que traen graves consecuencias psicológicas y físicas a corto y largo plazo.

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Las estrategias más importantes comienzan con:

  • Reconocer el problema, educando a los estudiantes sobre la importancia de este problema y su seriedad, así como reconocerla.
  • Involucrar a los estudiantes, estableciendo diálogos abiertos para que tengan la confianza de comunicar sus problemas.
  • Convertir a los estudiantes de agentes pasivos en activos, alentando a los alumnos a realizar acciones contra los maltratos.
  • Promueve la tolerancia y la inclusión, generando un ambiente que fomente la inclusión que haya seguridad y tolerancia, para que los alumnos se sientan respetados y valorados.
  • Presta atención a los agresores, los niños que acosan deben también recibir ayuda, para conocer la causa que genera esta agresión. Enfocarse en ambos es la mejor forma de resolver el problema a largo plazo.