Los docentes también sufren de acoso escolar, sobre todo las maestras y los maestros más jóvenes sin ningún tipo de experiencia.

Cuando hablamos o escuchamos acerca del bullying escolar nos viene a la mente un maltrato hacia un niño o joven que se convierte en víctima de otro(s) compañero(s) o quizás de su profesor, pero, nos resulta un poco difícil imaginar que es el maestro quien recibe este tipo de acoso. Este conflicto no se da esporádicamente, sino que se produce a diario; un alumno o algunos de ellos se dan a la tarea de obstaculizar la clase y hacer sentir mal a su maestro, inclusive puede llegar a producirse una extorsión para desistir de sus maltratos.

El acoso escolar a un profesor no es igual, en algunos casos solo se producen interrupciones en clase, mientras que otros reciben saludos con palabras obscenas, insultos, vejaciones y hasta daños físicos. En tiempos anteriores, la figura del maestro era importante para el estudiante ya que fungía como un segundo padre (madre) y su autoridad era respetada ya que la educación era su responsabilidad; actualmente, el rol de la enseñanza viene por medio de la computadora, los juegos electrónicos, las redes sociales y la televisión.

Muchos padres pueden decir “Mi hijo luego de la escuela se queda en casa viendo la televisión o en la computadora, prefiero eso que esté en la calle”, pero el problema es que el niño puede recibir una información errónea que lo alienta a tener un mal comportamiento en el aula de clase, porque eso es lo que ha aprendido. Los maestros jóvenes sin ningún tipo de experiencia y las maestras son las principales víctimas de alumnos acosadores.

Las causas más comunes que originan un bullying escolar hacia el profesor son:

1.- Falta de autoridad del docente: Si el maestro no establece normas y reglas dentro su salón de clase le será muy difícil tener el control; los jóvenes hoy en día tienen otros tipos de enseñanzas en donde la violencia y las palabras fuertes son vistas como algo normal.

2.- Poca comunicación entre profesor y alumno: La comunicación es algo más que el maestro habla y el alumno oye, es una interrelación que se produce entre ambos en donde las dos personas comparten ideas y opiniones sin ningún tipo de agresividad, a la pequeña señal de agresión de parte del niño, el maestro debe tomar medidas disciplinarias.

3.-  Poca seguridad del maestro: Si el docente transmite inseguridad, miedo, angustia y poco  dominio, esto se traduce como que es una persona débil sin carácter que puede ser dominada.

El acoso escolar hacia un maestro también origina una serie de consecuencias en su salud física y emocional, lo que hace que muchos docentes tengan la idea de abandonar la enseñanza y dedicarse a otra actividad.