El profesor también puede convertirse en un acosador escolar, ya sea por miedo, ignorancia, recelo o creerse superior.

Cuando escuchamos sobre acoso o bullying escolar nos viene a la mente la idea que otro compañero es el acosador, pero en muchas ocasiones el responsable de los malos tratos en el profesor. La persona que debería poner reglas dentro del aula de clase para impedir que algunos niños o jóvenes se conviertan en víctimas es la causante del sufrimiento.

Este acoso es conocido como bullying escolar por parte de profesores y, aunque se crea que es una situación ya erradicada, es muy común en la actualidad pero en muchas ocasiones se disfraza y se hace ver como una manera de impartir autoridad. Cuando un niño acosa a otro hay una igualdad de fuerza, es decir, están al mismo nivel, ambos son niños, están a la misma altura, pero cuando el jovencito sufre maltratos a mano de su profesor, la igualdad se pierda ya que el profesor tiene todas las de ganar.

Los profesores que ejercen un acoso escolar son personas que no saben afrontar los problemas personales y los llevan al salón de clase, por lo general sienten temor de perder el control de los alumnos y si tiene poca experiencia en el ramo de la educación, se sienten intimidados por alumnos que muestren más inteligencia. Mientras que hay otros que son egoístas, envidiosos, paranoides (tienen desconfianza y recelo) y creen que su proceder es adecuado y correcto.

Cuando el profesor es el acosador se pierde la igualdad

Los tipos de acoso escolar causados por un maestro se clasifican en:

1.-   Acoso activo: Se produce cuando un profesor castiga sin ninguna justificación a un niño, ya sea dejándolo sin receso o negándole el permiso para ir al baño; otra forma de acoso activo es ridiculizándolo delante de sus compañeros, burlándose por ejemplo de su ropa, zapatos, útiles escolares y en casos extremos pueden llegar a gritarle o tener contacto físico a través de pellizcos, empujones y golpes.

2.-  Negligencia u omisión de ayuda: Es cuando el profesor no actúa cuando un niño es maltratado ya sea física o mental por otro(o) niño(s) y no acude a defenderlo, se hace el ciego frente a esta situación.

Hay que denunciar el bullying venga de donde venga

3.-  Encubrimiento: Esto ocurre cuando los padres de la víctima hacen una acusación en el colegio o autoridad educativa en contra del profesor y estos por solidaridad entre compañeros no proceden a sancionarlo.

El bullying causado por un profesor o maestro puede desencadenar graves consecuencias en las víctimas como ausentismo escolar, bajo rendimiento, depresión, angustias,  temores e incluso a llegar a tener comportamientos e ideas suicidas.